12 de marzo de 2007

Secretos...

Yo, entre 17 y 19 años.
La visión de un hombre viejo, triste y arrugado, hurgando en la basura me golpea como una maza de hierro. "Yo no quiero ser eso" pensé.
Comencé a estudiar Sistemas de Información en la Universidad Tecnológica Nacional. Podría haber elegido cualquier cosa. Realmente no me importaba. "Yo no quería ser eso" pensaba.
La ridículamente exigente universidad nacional sumada a un trabajo de 9 horas me anulaba la vida (19 - 21 años)
En todos los momentos libres escribía y escribía una pequeña escena nacida de un sueño que tuve la delicadeza de trasladar al papel apenas me desperté.
Un día, me bajé en la mitad del trayecto hacia la Universidad. Y escribí esto y no volví más.
Entré a una universidad privada (Mucho más cercana, Mucho más cara y mucho menos exigente), pero aún ganando un par de horas más por día la satisfacción no era mía. Veía un futuro alienante, demandante y sin gratificaciones. Los grandes éxitos de aquella clase de vida me parecieron vacíos e insignificantes.a
El tiempo pasó y la escena del sueño se expandió como un universo paralelo en mi mente.

Pasó el verano,
y la escena se hizo novela.
Pedí trabajar menos horas,
y no me anote a en la Universidad.


Ya pasó un año de aquella decisión,
y todavía sigo escribiéndola.

Es mi IDEAL
mi PASIÓN

Este año la termino.
Nadie ni nada me garantiza una digna publicación,
menos una carrera de escritor.
y, aunque sienta la sombra del viejo hurgando la basura,
mi basura,
realmente creo,
que estoy dando lo mejor,
que es mi esencia y mi profesión,
y sé,
que todo va a salir bien.


2 comentarios:

Sebastián dijo...

Pues que así sea. Sería genial.
Yo por más que quiera, me apasioné por algo que hacen amateurs y a quienes no les pagan. No estoy exento de un golpe de suerte de que suceda pero no dependo de mí y eso es una cagada. Igual nadie me quita la pasión. Y si vos tenés pasión eso ya es gran parte de la batalla ganada.
Porque el 2007 sea un año de novela.
Saludos.

Patto dijo...

Que así sea, señor de las estrellas.

Gracias!