23 de agosto de 2007

Bambú


Crepúsculo negro. Las voces cantan entre el bambú. Suben y bajan los tonos. Se teje la melodía. No puedo entender el idioma, pero la bruma de la noche late cargada de humedad ritual.
Camino despacio, esquivando los trozos de bambú crocantes que enredan el suelo. Percibo las sombras de la luz fuego reflejada sobre el bambú húmedo.
La voz del chamán se eleva al cielo como las chispas de la fogata. Los otros, jadean. Sus cuerpos transpiran como el bambú. Me acerco un poco más. El chamán se mira a uno de los jóvenes y le dice algo. No entiendo el idioma, es su mayor secreto.
Me achico entre las cañas y me quedo agarrado a los barrotes de bambú. Los jóvenes se mueven en círculos alrededor de la fogata. Cuatro hombre y cuatro mujeres jadean y llenan el espacio con movimientos bruscos en simétrica coordinación. Los ocho representantes de piel cobriza dibujan el aire con sus cuerpos espléndidos. Empiezo a transpirar. Mis brazos gotean como el bambú y la camisa se me pega al cuerpo. El chamán habla y camina alrededor de los jóvenes. Es el único que tiene trenzas, un manojo de serpientes blancas.
El fuego se me hace agua y las manos se me resbalan en el bambú. Pestañeo y veo al chamán golpeando dos trozos de bambú emplumado. De los golpes nace un ritmo vivo, audaz, viejo como el tiempo. Los jadeos se acoplan al latido del bambú y suben al cielo nublado junto con las gotas rojas del fuego.
El chamán empieza a cantar. Jadeos. Los jadeos lo acompañan. El calor del fuego crece en furia y me muerde la frente y las manos. Transpiro. Me hago agua. La voz del chamán se quiebra en el aire. El último golpe del bambú se ahoga en un trueno y el agua se me mete por los oídos y por la boca.
Tengo miedo. No suelto los barrotes de bambú. Toda el agua del cielo cae sobre mí. La corriente me clava los trozos de bambú muerto y me arrastra.

Nunca solté el bambú.

Ahora, cada vez que siento miedo, saco el bambú que tengo guardado en el placard y lo acaricio.

Escritura automática - 04.07.2007

5 comentarios:

Don físico dijo...

Excelente, muy visual.

JuanT dijo...

Interesante, empieza como una realidad para acercarse luego a algo más onírico, más rico de pensar. Te pasaste...que fijacion con la palabra bambú che.

Saludos, nos estamos leyendo.

Ary dijo...

La próxima tendrías que probar soltar el bambú...

Desde el mas aca dijo...

Me encanto tu manera de escribir, y no se por que tu comentario no me aparece, como que blogger me lo borro!!! pero me encanto esa frase de el gran Prattchet que me dejaste, un abrazo

Patto dijo...

Don físico: Gracias! bambú.

JuanT: Soy un fetichista de bambú :P

Ary: Ese sería otro final, otro texto, otro universo... podría probar. bambú.

Desde el mas aca: Gracias, y aguante! olee ole ole olee, Prattchet, Prattchet! bambú.

bambú.