18 de julio de 2007

Anécdota

El parque rivadavia tiene bancos, y a veces la gente se sienta en ellos. A veces se encuentran dos amigos, charlando, de la vida, de las personas y sus formas de lastimarse. No estábamos muy lejos de la noche, cuando el viejo se acercó.

Camina despacio pero no tanto, encara el banco y extrañamente no tengo la sensación de molestia que menstruo cuando me interrumpen. El viejo tiene ropas duras, curtidas y gruesas, como su cara sin barba. Pero ropas nobles, como su cara, y llevaba esa gorra de viejos que no me acuerdo como se llama. El aire, casi muy frío se llena de una extraña sensación de curiosidad, y no es que la charla venía mal, o necesitaba un recreo.
Se presenta con una frase larga y rimbombante, que menciona poetas, bohemios, y recitar.
Cara amable, sin ánimos de importunar. Acepto su invitación. Saca del morral dos fotocopias de muchas que lleva, gastadas y desprolijas, eficientemente cubiertas el último espacio con letras de máquina y letras de mano. Cuando los dos tenemos nuestras respectivas y muy diferenciadas hojas, pregunta:
¿Escucharon algún poema sobre la nieve en buenos aires?
Yo pienso pienso pienso... "no" y ella mueve negativamente la cabeza.
Y entonces, pone un pie delante del otro, se inclina y se posiciona como un juglar. Con la voz gastada, casi tanto como las ropas y la cara, empieza a entonar una poesia que huele a tango. Pero a un tango alegre. La voz arenosa corta los versos, los acelera, los presiona a corazón, los frena, nos deleita y nos perdemos. Lo escucho y lo miro, le miro la cara, curtida de frío, le miro los tonos marrones de la ropa y no puedo creer que esté ahí. Pero está, está porque me mira, me mira a los ojos mientras recita. Ojos marrones, como los míos, pero mucho más profundos, y alegres. El poema se agranda y acelera, los versos finales vuelan en una tormenta.

Me quedo con la boca abierta. El viejo dice su nombre -que en este momento no puedo recordar- y no cuenta en qué bares y tanguerías recita sus dichos, nos cuenta que tiene algunas canciones y también nos confunde con tortolitos.
Entonces, casi sin avisar, viene el segundo poema, y una voz seca casi susurro vuelve a bailar:

¡Ay! Si fuera frecuente
esta semana querida
espléndida rebozante.
Desbordando de alegría;
en el corazón en la mente...
¡Perdurable de por vida!
(...)
Y esta vez los ojos se posan sobre mi amiga, que responde toda sonrisas.
El poema termina, el señor -ya no el viejo- nos despide. Beso saludo cordial y ameno. Se endereza y retrocede, media vuelta y se pierde en el sendero.
Nos quedamos azorados
con los papeles en las manos
duros, como clavados.

Me doy vuelta y le digo a mi amiga:
sentí que nos casaron.

9 comentarios:

NINA P. dijo...

17 d julio dl 2007...

Pit@MundoPeter! dijo...

Vivo a 2 cuadras el Parque Rivadavia y amigo de las tautologias debo confesar que lo frecuento con frecuencia...

Doy fe que en ese lugar pasan cosas raras, es un parque magico, muy raro... no me asombra tu anecdota, no me asombra..

Talvez el proximo poema que el viejo escriba sea sobre como logró absorver la vivificante energia que dos tortolos irradiaban un dia en la plaza..

La monogamia es impracticable.. :/

Ary dijo...

:) muy bueno.

Anónimo dijo...

Es hermoso lo q escribiste, y fue maravilloso poder encontrarme con unas de las mejores personas q conoci en Buenos Aires...sera q el señor vino a festejar el reencuentro de dos buenos amigos???

Willowcita dijo...

soy de little horse y voy mucho al parque que quedó encerrado.
es raro, hay de todo un poco desde skin heads hasta falsos predicadores.
antes había patos....
en fin, por ahi un dia me lo encuentro a este sujeto.... nunca se sabe qué ocurrirá en el Parque Rivadavia.

Don físico dijo...

Felicitaciones a los novios, jeje.

JuanT dijo...

Muy interesante tu narración. Como siempre, esa duda de si fue verdad queda, no por no creer en tus palabras, sino por creerlas demasiado increíbles para ser ciertas. Por suerte, en la vida vamos acumulando historias como ésas, de lo más raras, y me encanta que hayas compartido la tuya. Además, escribís muy bien, da gusto leerte.

Me encantó como lo terminaste, a modo de versito.

Saludos, nos estamos leyendo.

Patto dijo...

NINA P.: Sip, 17.07.2207, lindo número pero... ¿?

Pit@MundoPeter!: Habrá que ir más seguido entonces. Quiero más encuentros extraterrenales! Dije que era una amiga, que parte no...?

Ary: Cosas que pasan. Y gracias por pasar!

Anónima: Semejante título me sobra por todos lados! Qué bueno que me leas! saludios

(Vieron, yo les dije: "dos buenos amigos" ¿qué cosa que no entienden?)

Willowcita: ¿Está el parque encerrado o es la ciudad la que está encerrada alrededor del parque?

Don físico: ¡Felicitaciones a los novios! A los novios que están en el imaginario del juglar, claramente.

JuanT: Siempre nos suceden cosas, lo importante es saber cómo contarlas. Yo soy malísimo contando anécdotas pero estoy trabajando para solucionarlo.

¡Gracias a todos locos buenos por sus mensajes!

NINA P. dijo...

ja,es q nina p. se colgó con la fecha patto, that´s all-(muy bueno lo escrito el 18 de julio; linda historia la de la plaza)-bsos-