22 de enero de 2007

Del saber ser

La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.
Galileo Galilei (1564-1642) Físico y astrónomo italiano.

A menudo los aspectos negativos y autodestructivos de nuestra personalidad se encuentran directamente relacionados con los aprendizajes emocionales de nuestras vidas.
Estas actitudes, a veces inconscientes, generan conflictos y desgastes tanto en las relaciones internas (mente-cuerpo) como de las relaciones con las personas que nos rodean afectivamente.

Internamente, estos problemas facilitan la generación de patologías y enfermedades a largo plazo. Externamente, pueden erosionar las relaciones y propagar -como una enfermedad contagiosa- conflictos en otras personas.


El primer paso para detener este problema es reconocer, desde la mente lógica, los Problemas Fundamentales que aún no han sido resueltos. Una vez descubiertos, es muy simple encontrar y cortar las raíces que alimentan los desequilibrios y conflictos internos, disolviéndolos.

El segundo paso consiste en alimentar y cuidar las nuevas corrientes de pensamiento que comenzarán a fluir una vez que las raíces hayan sido cortadas. Este flujo de pensamiento brotará por sí mismo una vez que se hayan disuelto los conflictos internos. Este cambio no es inmediato. Los pensamientos y actitudes cambiarán gradualmente y es necesario mantenerse consciente de que la perfección es un camino infinito.

El tercer paso consiste en resistir los ataques continuos producidos por el desequilibrio de otras personas. Pero resistir los ataques no significa aislarse. Es necesario tener cuidado con la tendencia al aislamiento, tanto al alejamiento físico como al alejamiento sentimental (generado por la arrogancia). Caer en el orgullo genera desprecio por los demás y toda una nueva gama de desequilibrios más profundos.


(Ampliaremos!)

4 comentarios:

Ary dijo...

Mi no creer en recetas.

Patto dijo...

No es para creeeeeeeeer,
es para leer y pensar.

Sebastián dijo...

Muy bien planteado.
El problema es que a veces te estancás en el punto 1. Cortar las raíces puede ser muy difícil. No tanto ver el problema. El problema puede verse con claridad -todo el tiempo o en momentos de crisis-, pero el paso de generar el cambio o mejor dicho de tener las agallas o herramientas para generarlo, cuesta más.
El punto 2 a veces sale más fácil porque tiene que ver con un click, y si uno tuvo las herramientas para cortar las raíces, en general eso te da la energía para defender tu postura en adelante.
Igual, coincido en que es un proceso y siempre se puede crecer y mejorar en esos aspectos. Aspectos que como todo en las interacciones humanas, si bien depende en primer instancia de uno, es modificado y condicionado por los demás con quienes interactuamos, dependiendo de ellos las respuestas que debemos dar y qué herramientas o habilidades adquiridad deberemos poner en juego. De cada relación (de cualquier tipo) se aprende.
Y sí, el aislarse es peligroso, pero a veces no termino de encontrar la solución a ese problemita... Todo depende del precio que estés dispuesto a pagar. Hacia dónde se incline tu balanza. Lo ideal sería que la selectividad no se confunda con la intolerancia y el aislamiento.

Saludos!

Patto dijo...

Sebas,
El mensaje parte de la premisa de que la persona está dispuesta a cambiar. Sería como el punto cero.
Claro que eso limita el mensaje sólo a aquellas que tengan la intención de elevarse por sobre sí mismas, pero sin ese impulso propio e inicial, el resto no podría aplicarse.

Las interacciones humanas tienen una constante retroalimentación. Sólo hay que saber qué cosas hacen y son dignas de imitar y que no.

"Lo ideal sería que la selectividad no se confunda con la intolerancia y el aislamiento."
Brillante.

Salutes!