11 de noviembre de 2008

Un entremés




Sólo cuando el último árbol haya muerto
y el último río haya sido envenenado
y el último pez haya sido capturado
vamos a darnos cuenta de que
no podemos comer dinero




8 comentarios:

Luna dijo...

Excelente recordatorio.
Pienso también en las cosas que compramos, cosas materiales que nos hacen felices sólo por un rato, en lugar de acumular abrazos, besos, buenos momentos, risas.

Besos

Dragon de Azucar dijo...

Fijate si encontrás en la red, que seguro está, la fábula 'sopa de piedras/rocas' española, me recuerda un poco a este mensaje.

Saludos

Manco Cretino dijo...

Triste pero cierto.
Al tranco que vamos no va a quedar ni un yuyo, carajo.
Desde tierra adentro (de la boca)... Manco Cretino

JuanT dijo...

Tienes razón. Es un razonamiento tan sencillo y simple, que parece imposible olvidarlo, pero muchas veces lo hacemos, muchas veces nos olvidamos de eso, que es justamente lo más importante que tendríamos que recordar cada vez que nos compramos algo.

¿Hagamos calcomanías?

Don físico dijo...

El problema es realmente conscientizarse de ese mensaje.

yo dijo...

Esa frase estaba (creo) impresa en unas remeras de las Cataratas del Iguazú...todavía la recuerdo.
Muy buena y cierta

saludos

Lina Masaki dijo...

La verdad.
Y nada más que la verdad.
La verdad incómoda.

Patto dijo...

Luna: Los besos son gratis, pero no se regalan/consiguen tan fácilmente.

Dragon de Azucar: Cuando llegue a casa me fijo!

Manco Cretino: Será cuestión de empezar a cuestionar las cuestiones ambientales...

JuanT: Lo obvio a veces se vuelve invisible!
Me gustó lo de las calcomanías, el problema que representarían un gasto energético y de recursos no renovables... hmmm... ¿Qué hacemo?

Don físico: Sólo espero que no tenga que pasarnos por encima para que nos deje huella.

yo: Según lo que averigué los Creed son uno de los pueblos originarios americanos ubicados en algún lugar entre EEUU y Canadá. ¿Se habrá venido alguno a poner un puestito? :P
Está bueno que se copien esta clase de mensajes.

Lina Masaki: Usted lo ha dicho.