18 de septiembre de 2007

Contradicciones


Viajar el subte en traje y zapatos para ir a una oficina
es una de las mayores contradicciones de la era actual.



4 comentarios:

Lau dijo...

es como si uno fuera a una fiesta de disfraces......fingo que tengo $$ pero viajo como vaca (en subte, en tren, en bondi)

PD: no trabajo en oficina....pero hay algo peor que trabajar en una oficina...buscar trabajar en una oficina, buahhhh.

JuanT dijo...

Bueno, no es una contradicción, si vivimos en la era de las apariencias, y aparentamos una riqueza que no tenemos, amoldandonos a las expectativas de los demás. Ahí surgen, en las relaciones que debemos entablar para sobrevivir en la jungla urbana, esas contradicciones que son mas bien naturales de la vida actual.

Bueno, nada, se te extraña por mis lares. Saludos.

Don físico dijo...

No entiendo la contradicción.

Patto dijo...

lau: nooo, tenés razón! es mucho peor...

JuanT: Es un grano de arena contradictorio en una playa de la contradicción. Por más grande que sea la playa, no me voy a convencer que las cosas deban ser así!
Hace mucho que no comentaba, es verdad. Lo que pasa es que tus pensamientos son profundos y merecen un tiempo que a veces no tengo, pero no te preocupes que no me va a quedar post tuyo sin leer.

Don físico: Si nos alejamos y tomamos distancias vemos que la vestimenta va acorde al trabajo de las personas.

En general, los mecánicos tienen ropas gruesas y cómodas, los bomberos ropas antillamas, los policías antibalas, y así.
Dado que el trabajo de oficina en sí mismo no requiere una vestimenta con cualidades particulares, la ropa de estos entes debería adaptarse más a la del viajero subterráneo.
O sea, debería ser una ropa fresca, que no se arrugue, que tenga múltiples capas y sea de bajo grosor.