11 de febrero de 2010

Un diálogo

Diálogo:(«Mantener, Sostener») m. Acción de hablar una con otra dos o más personas, contestando cada una a lo que otra ha dicho antes.

(Diccionario del Uso de la palabra 2da Edición, María Moliner)



- No quiero ser parte de la injusticia.
- No podés ser parte de la injusticia, porque la injusticia no existe por fuera de tu mente. Es un pensamiento. Un pensamiento en el cual creés, y eso hace que permanezca todo el tiempo, y que parezca algo real. Si dejaras de pensar que existe la justicia y la injusticia, ¿qué pasaría?
- No sé. ¿Cualquier cosa?
- Averigualo. Siempre podés volver a creer en esos conceptos. Es más, dejá de creer en todo, vaciate. Y fijate que queda. Siempre podés volver a elegir creer en los recuerdos
- No podría volver a creer, los caminos son de ida.
- Eso es también un pensamiento que, oh casualidad, protege a los demás.
- ¿En serio no creés q los caminos son sólo de ida?
- No se puede pasar por el mismo lado dos veces. Cada momento es irrepetible. Sin embargo la mente tiende a tropezarse dos veces con la misma piedra, no sólo tropezarse, algunas hasta la levantan y se la llevan para recordar la caída. Es como un microprocesador, no sabe parar. Entonces se llena de ecuaciones inútiles que prolongan su funcionamiento porque CREE que, si se detiene, no va a volver a arrancar, porque CREE que algo terrible y horrible va a venir de algún lado y va a hacer un desastre ante el menor descuido.
- No, no es así.
- Ah no, ¿cómo es?
- Vos desacreditás una de los atributos humanos por excelencia. La inteligencia, por ejemplo.
- No, los pongo en su lugar, la inteligencia es la suma de habilidades de una excelente herramienta como lo es el cerebro. De aquí surgen dos problemas: el primero, la gente tiende a pensar que somos el cerebro, que somos una mera herramienta. No se dan cuenta que son los operadores; y segundo, ni toda la inteligencia ni el conocimiento del mundo pueden servir un ápice para que una persona se encuentre consigo misma.
- No. Sólo siendo inteligente te buscás.
- yo creo que hay mucho instinto en la búsqueda, la inteligencia puede adornar el camino, hablarte de ella, llenarte de expectativas y obstáculos. El reconocimiento de uno mismo es previo a la inteligencia.




3 de febrero de 2010

Ella




Ella sobre la cama

él sobre ella cama
la cama sobre él ella
ella la cama él sobre
él ella sobre la cama
la cama sobre ellos
y ella, sobre todo.



12 de enero de 2010

Tormenta



Es difícil escribir
¿o describir?
esas cosas que pasan
¿o sobrepasan?
la palabra.
Pero,
para eso estoy aquí
así que...


manos a la obra:


Mesa, madera, negra, noche, calor, poca luz escapa de las hojas del árbol, sillas, vino, blanco, no... otra escena:

Noche pero tormenta, película, sueño, solos en su casa, más tormenta, película que se va, sábana que viene, sábana que se va, nos apretamos como dos eses (SS), lluvia pesada, gravedad, eses que se funden, más tormenta, ropa y sábanas que se queman, afuera ráfagas de tormenta, adentro fuego, tormenta sobre tormenta, fuego que exprime el agua de la piel, piel que se hace piel, un relámpago que estalla, casi tanto como nosotros.



7 de enero de 2010

¡Ultimo Momento!


¡Interrumpimos nuestra programación habitual
para comunicar una noticia de último momento*!
:D
Probablemente muchos de ustedes recuerden
la Guía de Integración Marciana,
bueno, quería comentarles que
fue publicada en el número 201
de la revista electrónica Axxon
:D
Con un agregado que le brinda
un color muy especial:
dibujos de Fraga!
:D
El que lo quiera revivir
-o sufrirlo por primera vez-
puede verlo en vivo y directo aquí.
:D



*lo de último momento es relativo... el número salió en octubre del 2009, el tema es que me lo acabo de desayunar :D


30 de diciembre de 2009

Y otra...




Timing is the essense of the things to come.







Podría explicarlo,
ampliarlo,
poner ejemplos,
analogías,
definiciones,
gráficos de torta y barras
de cereal,

pero
prefiero

que cada uno
le ponga

el significado
que más le guste.



Sean libres.

22 de diciembre de 2009

10 de diciembre de 2009

Pero él no supo hacer otra cosa que pensar mucho, y dejarla ir.

Los ojos eran de miel,
y gritaban.
La boca,
delicada pincelada de frutillas,
también gritaba.
Su cuerpo,
un parque de diversiones en el cielo,
lleno de hinchas, sacados, gritando.
El verdulero, el anotador del verdulero, la birome, la fruta, los cajones que separaban las papas de las peras, las papas, las peras, la señora que estaba al lado nuestro en la parada del colectivo, el caño de la parada del colectivo, el aire atrapado dentro del caño de la parada del colectivo, el cemento que lo sostenía, el cordón que dividía la vereda de la calle, los autos que pasaban por la calle, el humo que dejaban los autos al pasar, el viento que levantaba el humo, los edificios que encauzaban el viento, las ventanas, la luz, los balcones mecedores de plantas, las plantas, la tierra de las plantas, las macetas, las colillas de cigarrillos flotando en el plato que mantiene la humedad de las macetas, los fumadores, los no fumadores, todas las niñas y niños, la humanidad íntegra, la flora, la fauna, la Tierra, la Luna, Marte, Júpiter, el sistema solar, la Vía Láctea, la Nube de Magallanes, Andrómeda, todas las galaxias, todos todas gritaban al mismo tiempo:

¡BESALA!