No realce a su pareja. No la idealice. No la eleve en un pedestal de mármol. Quedará fuera de su alcance. Se aburrirá en la lejanía impuesta por usted.
No la menosprecie. No la juzgue ni la prejuzgue. Escuche sus palabras como si fuera la primera vez que habla. Aprenda de su visión. No la comparta si no la siente, pero recuerde que existen otros ojos que ven otros mundos.
No se crea superior. Y si su pareja así lo ve, encárguese de aclarar el asunto. Nadie encima de nadie. Manténgase a su lado, sin pisar, ni ser pisado. Evite las comparaciones egoístas.
No grite. Bajo ningún concepto. Jamas grite. No eleve la voz. Nunca.
Suspire.