7 de septiembre de 2007

Un deseo




deseo
poder
condensar
todo
lo
que

en
una
sola
línea.





3 de septiembre de 2007

Del sexo




La primavera se siente en el aire (estoy empezando a estornudar de manera compulsiva, créanme) y ando con muchas ganas de meterme de manera intempestiva y violenta en un sitio oscuro y mal ventilado: el sexo.

Entonces, empezaré la previa, con la siguiente definición:

SEXO
=
lo que te permites /\
lo que le permites

/\: Intersección

Abramos la ecuación:

"lo que te permites"
son los pocos impulsos fundamentales que sobrevivieron a la educación reglada, a los prejuicios, al Dios, a los amiguitos de Dios, a los traumas, a la autoestima y a muchas más cosas horribles que no quiero ni pensar. Eso más esas cosas que a uno se le ocurren de improvisto, cosas que hacen sonreír a uno de manera cómplice hasta que se da cuenta que, si bien su mente está disfrutando de unas hermosas vacaciones sexuales, su cuerpo está en un vestuario y no hay toalla que encarpe* la situación.

Mientras, "lo que le permites" es el mismo concepto, aplicado a otra persona. Pero dado que es muy mucho más fácil -y cómodo- andar permitiendo cosas que tomar la iniciativa, este concepto suele ser ligeramente superior.


Glosario:

Encarpar: (del lat. «encarpärelalucanicía, con influencia de «longus») Cubrir un objeto con una tela con el fin ocultarlo, aún sabiendo que es imposible de disimular.


30 de agosto de 2007

Sobre los bloqueos a Internet y el sentido del adoquín

(Mail enviado el 30.08.2007 a casi todos en la oficina por causa de una serie de prohibiciones de páginas y demás hierbas. Si bloquean los blogs bueno, se darán cuenta...
No no, al CEO no se lo mandé, sí a los de sistemas, que demostraron no tener ni la más mínima dirección de sentido del humor (ni sentido en general), como se ve en su respuesta copiada al final)

-- * --

Subject: Sobre los bloqueos a Internet y el sentido del adoquín

Escuché una vez por ahí que si no narrás, te narran.
Es muy probable que no entiendan que quiero decir con esto debido a que van a leer este mail rápido y mal, sin tomarse el tiempo que se merece. Pero dado que ya estás leyendo esto y sé que no te vas a detener, o mejor dicho, que no van a retomar y releer lo dicho, me encuentro en la obligación de repetirlo: si no narrás, te narran.

Esta frase o concepto sería el primo lejano que estudia letras de la frase: el que no llora no mama, frase que ha quedado en desuso por las sucesivas transformaciones aplicadas al verbo mamar. Pero este no es el tema que nos compete (no pude evitarlo).
Lo que estoy tratando de expresar en este sentido y profundo mensaje es la indignación y la gracia que me causan los recientes -y cada vez más amplios- bloqueos y prohibiciones sobre Internet. Indignación porque soy uno de los afectados y gracia, porque realmente no entiendo que es lo que se pretende con ello.

En primer lugar, las prohibiciones nunca son ni fueron medidas efectivas para detener ni modificar nada. Miren el muro de Berlín, por ejemplo -si no lo pueden ver porque está bloqueada la página, imagínenselo-. Aunque lamentablemente tengo más ejemplos de como los seres humanos olvidan de manera rápida y absoluta los malos ejemplos del pasado (miren el muro de Israel, o el que está construyendo EEUU en el borde con México). En general, la historia es un estúpido ciclo tras otro de masacre y destrucción. Pero no me distraigan, por favor.
Lo que veo a mi alrededor es un malestar general, mudo y dócil, de mucha gente que no idea de como decir las cosas (ahí es cuando son narrados, y, en general, por gente que no tiene nada que ver con ustedes, pero hoy tuvieron mucha suerte! les toqué yo). Eso esta en el primer lugar: el malestar.

En segundo lugar, me alejo de las generalizaciones de grupo y pienso -lo intento, de veras que sí- en las razones que provocaron este bloqueo. No encuentro muchos motivos más allá de una baja en la performance de un FTP externo, o las distracciones que genera tener tanta información al alcance de la mano. Si el FTP era el problema, el bloqueo para bajar toda clase de archivos creo que era más que suficiente para liberar a la conexión de Internet de un gran peso. Dicho sea de paso, este bloqueo -al igual que todos- apareció de un día para otro, silencioso, sin avisar, como para que dudemos que tal vez siempre estuvo ahí. Sin archivos para bajar, lo que quedan son páginas con texto e imágenes, lo cual no considero que genere una amenaza a la performance del FTP.


En segundo lugar bis -dado que me explayé mucho en la primera parte del segundo lugar- pienso que otro motivo por el cual prohibieron el acceso a las páginas es debido a la distracción que genera en los recursos y la improductividad (¡OVERHEAD!) que semejante situación puede desatar. El que piensa esto -si es que alguien en su sano juicio lo hace- no tiene la menor idea de lo que significa trabajar con la mente nueve -o más- horas por día, entendiendo a un cliente, diagramando estructuras, utilizando herramientas lógicas y de diseño para resolver problemas que caen uno tras otro, indefinidamente, día tras día, durante todo el año. La distracción es vital y necesaria para poder encarar los problemas de otro lado. Alimenta la creatividad, estimula y, por sobre todas las cosas, hace que la vida de oficina sea un poco más aceptable.


En tercer lugar, podrán decirme que todavía hay sitios a donde se puede ir, para estos momentos de distracción, y yo me pregunto, ¿Quién eligió estos sitios? ¿Con qué criterios? ¿Utilizó la mora, la ética, o simplemente se copió de otra empresa que hace lo mismo? ¿Qué sentido tiene que haya sitios a los que se puedan acceder y otros a los que no?


En cuarto lugar ¿Por que nadie nos explicó que lo que se hace, lo que se va a hacer, y por qué? Somos de sistemas, creo que lo podríamos entender ¿O es tabú?
(podría seguir, pero creo que se entendió la idea. No es mi intención señalar ni acusar a nadie, simplemente estoy intentando entender el "por qué", y dando mis motivos de "por que no", con un toque de humor para facilitar su digestión)

Agrego una frase más:


La vida es dura, como un adoquín.

¿Qué necesidad hay de meter el adoquín en el freezer?

-- * --
(fin del mail)
Respuesta:

Patricio,
Realmente no lo entendí como un mail humorístico , ya que es una queja puntual sobre bloqueo de Internet y además tratas de piedra o irracional a la gente que hizo esto.

Por otro lado , vos das por entendido que el bloqueo es para optimizar trafico del FTP, y realmente no es esa la causa. Si te complace que te de la explicación técnica de todo , no dude que esta disponible.
Por otro lado vos también pones como causa del bloqueo el contenido de distracción. Yo no soy el indicado para analizar si cada uno trabaja o boludea, pero te puedo decir que a pedido de la gente que si es la indicada se me pidió hacer este tipo de bloqueo. Lo bloqueo son por contenido
Y te paso la lista de cuales son:

...

No voy a adjuntar las imágenes, pero contenían una larga lista con temas, unos bloqueados y otros no. Cuando noté que las páginas de "abortion" (sobre el aborto) estaban bloqueadas, decidí llamarme al silencio.



Medicina Moderna

Las obras sociales insisten a las embarazadas a hacerse cesáreas -aún cuando no son necesarias- para ganar más dinero.

Repito:

Medicina Moderna

Las obras sociales insisten a las embarazadas a hacerse cesáreas -aún cuando no son necesarias- para ganar más dinero.


Parafraseo:

Las someten a una operación innecesaria y desvían un nacimiento perfectamente natural a través del miedo que inculcan a los padres. Luego, con cuchillos y anestesias duermen a la madre y la dejan ausente del nacimiento de su propio hijo. De esta manera, se acercan un poco más a las ganancias anuales estimadas. Si esto ocurre, es posible que el CEO compre un auto 0km y decida sortearlo entre los doctores en la fiesta de fin de año.

...

Debo repetirlo:

Medicina Moderna

Las obras sociales
insisten a las embarazadas
a hacerse cesáreas
-aún cuando no son necesarias-
para ganar más dinero.





27 de agosto de 2007

Reciclados



1) Es que a veces las cosas se entrelazan, se suceden unas a otras de una manera incomprensible. Cataratas que trenzan las aguas y forman un tejido en el río. Pájaros que revolotean unos alrededor de los otros, dibujando círculos en el aire, espirales de viento fino.

2) Cuando dejamos de pensar sobre lo bueno y lo malo, las manos se tejen en los cuerpos, los labios se mojan con los labios, el cuerpo se hace cama que se hace cuerpo que se hace en otro cuerpo el espacio propio.

3) Aprendo de mis mañanas, de mis tardes y de mis noches. A veces pienso que el mejor maestro es el dolor. A veces pienso que eso es algo que fue y que no deberá ser. Que la teoría del sufrimiento se debe dejar atrás, junto con la culpa de su abandono, en un lugar que no contamine, o reciclarla tal vez, para invertirla y reutilizarla.

23 de agosto de 2007

Bambú


Crepúsculo negro. Las voces cantan entre el bambú. Suben y bajan los tonos. Se teje la melodía. No puedo entender el idioma, pero la bruma de la noche late cargada de humedad ritual.
Camino despacio, esquivando los trozos de bambú crocantes que enredan el suelo. Percibo las sombras de la luz fuego reflejada sobre el bambú húmedo.
La voz del chamán se eleva al cielo como las chispas de la fogata. Los otros, jadean. Sus cuerpos transpiran como el bambú. Me acerco un poco más. El chamán se mira a uno de los jóvenes y le dice algo. No entiendo el idioma, es su mayor secreto.
Me achico entre las cañas y me quedo agarrado a los barrotes de bambú. Los jóvenes se mueven en círculos alrededor de la fogata. Cuatro hombre y cuatro mujeres jadean y llenan el espacio con movimientos bruscos en simétrica coordinación. Los ocho representantes de piel cobriza dibujan el aire con sus cuerpos espléndidos. Empiezo a transpirar. Mis brazos gotean como el bambú y la camisa se me pega al cuerpo. El chamán habla y camina alrededor de los jóvenes. Es el único que tiene trenzas, un manojo de serpientes blancas.
El fuego se me hace agua y las manos se me resbalan en el bambú. Pestañeo y veo al chamán golpeando dos trozos de bambú emplumado. De los golpes nace un ritmo vivo, audaz, viejo como el tiempo. Los jadeos se acoplan al latido del bambú y suben al cielo nublado junto con las gotas rojas del fuego.
El chamán empieza a cantar. Jadeos. Los jadeos lo acompañan. El calor del fuego crece en furia y me muerde la frente y las manos. Transpiro. Me hago agua. La voz del chamán se quiebra en el aire. El último golpe del bambú se ahoga en un trueno y el agua se me mete por los oídos y por la boca.
Tengo miedo. No suelto los barrotes de bambú. Toda el agua del cielo cae sobre mí. La corriente me clava los trozos de bambú muerto y me arrastra.

Nunca solté el bambú.

Ahora, cada vez que siento miedo, saco el bambú que tengo guardado en el placard y lo acaricio.

Escritura automática - 04.07.2007